Hace años empecé a hacer mis propias recetas de cosmética
No porque estuviera de moda.
Sino porque quería entender qué me estaba poniendo en la piel.
Con el tiempo vi cómo muchas marcas empezaban a llamar “natural” a cosas que en realidad no lo eran tanto.
Y eso me confirmó algo que ya había aprendido: que muchas veces la piel necesita menos de lo que nos han hecho creer.
Hoy sigo usando los mismos 3 ingredientes al día que hace una década, los que ahora os comparto.
Tengo 41 años…
y sigo confiando en lo simple. Y a la vista está que mi piel… lo agradece.