Hola, soy Laura.
Si me sigues desde hace tiempo, ya lo sabes: he probado absolutamente todo tipo de cosmética natural. Cremas caras, baratas, ecológicas, artesanales, fórmulas milagro, ingredientes de moda… todo. Siempre con la misma intención: encontrar algo que de verdad funcionara en mi piel.
Y durante muchos años pensé que el problema era yo.
Que mi piel era “difícil”.
Hasta que dejé de buscar lo nuevo y empecé a mirar lo antiguo.
El ingrediente que mejor ha funcionado en mi piel
De todo lo que he probado a lo largo de mi vida, lo que mejor ha respondido mi piel ha sido siempre el tallow: grasa de vaca bien hecha, bien purificada y de buena procedencia.
Sin perfumes.
Sin ingredientes innecesarios.
Sin promesas exageradas.
Solo nutrición real.
Mi piel no solo se hidrataba mejor, sino que estaba más tranquila, más equilibrada, más fuerte. Dejé de sentir esa dependencia constante de cremas y rutinas infinitas.
Ahí entendí algo importante:
mi piel no necesitaba más cosas, necesitaba las correctas.
No vale cualquier tallow
Y aquí viene lo que casi nadie cuenta.
No todo el tallow sirve.
No vale cualquier grasa.
No vale hacerlo de cualquier manera.
Un buen tallow es difícil de conseguir:
-
Tiene que venir de la grasa adecuada
-
Tiene que estar bien purificado
-
Tiene que proceder de animales bien cuidados
Por eso no es algo que encuentres fácilmente en una estantería.
Y por eso decidí que, si algún día hacía mis propias creaciones, no iba a hacerlo a medias.
Así nace La Artesana
La Artesana nace de una necesidad personal.
De querer usar en mi piel lo mejor que he probado nunca.
Y de compartirlo con otras personas que, como yo, llevan tiempo buscando algo que de verdad funcione.
Empezamos con el tallow porque es la base.
Porque es honesto.
Porque es eficaz.
Y a partir de ahí, iré creando y añadiendo otros ingredientes naturales que sumen de verdad, siempre desde el respeto a la piel y al proceso.
Sin prisas.
Sin industrializar.
Sin perder la esencia.
Esto no va de hacer más productos.
Va de hacerlos mejor.
Y este es solo el principio.
— Laura